La espera y el silencio parecen inmortales.
¿Cuando morirán?, para el caso particular se torna imposible
de predecir, ni con el sentido común ni con lo pragmático de la realidad…
Minuto a minuto es que la espera desespera. Minuto a minuto
es que el silencio esta siempre a su vanguardia…
…Y aun no encuentro tu sonrisa…
…Y aun no recibo noticias de ella…
Ni de tus tibias manos, ni de mi nombre en tus pequeños labios…
Tampoco del timbre de tu vocecita…
Tampoco de los calidos abrazos…
Pero el reciente recuerdo late, y lo hace muy fuerte… pero
el cercano futuro parece estancado…
Y en las noches, casi a diario despierto con tu nombre en
mis labios y tu fino pelo cosquilleando mis mejillas, y en ese momento es que
la almohada deja mis brazos y vuelve a la cabeza…
Y el teléfono aun no suena, y en las decenas de veces que lo
hace, es con ruidos tontos comparado con el motivo de escribirte y contarte
como es mi ánimo…
Siempre es fuerte, la vida me lo marca, la situación me lo
impone y disfruto el futuro porque se que siempre estaremos juntos, porque
siempre vives en mi y ninguna institución como el amor que siento por ti se le
tira en dos minutos, ni en varios días, ni en meses ni hasta en años se desarma…
Así es que no caerá… el desgaste es grande, pero
simplemente, sigues despertándome en las noches y con cada sol sigo llamándote,
esperando el reencuentro, mirando nuestro futuro…
Te amo…
Te espero…
Te extraño…
Aun así…
Te llamo…
Te abrazo…
…durmiendo en tus sueños…
…soñando que duermes en los míos…
