martes, 14 de abril de 2015

El deceo inalienable

Querido hijito:

Hoy papá cumple 33 años de edad siendo 14 de abril del 2015.
Ya esta entrando la noche y este año opte por cerrar el camino de las redes sociales para los saludos de cumpleaños. Es decir, en la red social Facebook inhabilité la posibilidad de que puedan escribir en lo que se llama muro. Simplemente deje abierta la posibilidad de que me envíen mensajes. Parece una tontería, y hasta tal vez lo sea pero intente ver quienes de los que aparentemente son los mas cercanos se molestaban en enviarme algún tipo de saludo.
Pensé que seria una cantidad bastante limitada, pero tuve una gran sorpresa; al mediodía de hoy, es decir alrededor de las 12 PM, ya había recibido mas de 100 saludos. Jamas pensé que tantas personas o se acordaran de mi cumpleaños o se molestarian en enviarme un mensaje por algún medio.
Durante la jornada laboral, también recibí muchos saludos durante una asamblea general de trabajadores basada en la discusión sobre como deberíamos actuar frente a que la empresa para la cual hoy trabajo, esta atrasada en el pago de los salarios de los jornales que ya hemos generado y hay una molestia comprensible en el entorno general. Algún día charlaremos tu y yo sobre esos temas...

Sin embargo, tuve la suerte de que alguien celebro conmigo el clásico ritual de la torta de cumpleaños con una vela. Se estila en estos casos cantar el "que los cumplas feliz" y al momento de apagar la vela que esta sobre la torta, pedir un deceo. En ese momento y desde que comenzo el día, tuve un solo deceo que es inmutable, y es el enorme deceo de estar a tu lado.
Hoy hace ya poco mas de un mes y medio que no nos vemos. Mas esta situación no esta dada por mi propia voluntad sino porque todo este tiempo estoy esperando la actuación de la justicia en mi reclamo por poder verte sin presiones, con las libertades que a ambos nos corresponden y con los tiempos necesarios que tu debes tener conmigo y yo contigo para fortalecer nuestra relación, para que nuestro vinculo sea cada vez mas fuerte y para que de ninguna manera tus alitas, aquellas que solo tu y yo sabemos de su existencia, sigan creciendo hasta que te lleven a volar al destino que tu elijas.

Es complicado explicarte, que tu para verme debías contar lunas... es un código que usamos nosotros para contar el tiempo que falta para que nos volvamos a ver... pero mas de 45 soles, aunque impliquen menos de 45 lunas, se que es imposible que puedas contar en esta etapa de tu vida, mas aun cuando nada puedo hacer para que nos veamos, solamente esperar ansioso la respuesta a mi reclamo.

Y me pregunto, que estarás pensando, y me pregunto si tu me extrañas, y también me pregunto si intentas contar lunas en silencio, y si sera verdad que no me necesitas; con tus ojitos de brillo, con tu sonrisa gigante, con tu nariz tibiecita, con tus manitos candentes, con tus pasitos ligeros, con tus locuras valientes, con tus jueguitos descubridores, con tu vocesita inocente...

Muchas dudas hijito mio... pero aun asi, no dejare de buscarte, y aun asi, en esta espera... el tiempo que parece eterno, pero que en un tiempito sera solo una anécdota, nos volveremos a abrazar, y las tibias brisas nos rodearan aislandonos de los oscuros inviernos que nos quieren imponer.

Te amo hijito mio...

sábado, 4 de abril de 2015

Minutitos... largos si, pero solo minutitos...




Querido hijo:

Es larga la espera pero de ninguna manera se bajaran los brazos de papá que te buscan y te extrañan mucho. Bastan pequeñas cositas para saber que tu estas ahí… a unos kilómetros de distancia, a unos pocos metros en la vida y a unos minutitos nomás de un gran reencuentro ya sin trabas, sin presiones, sin cosas negativas. Un juguete, un juego, una corrida, una foto, una sensación, un estimulo, un postre, un viaje imaginario, un cuento escrito y otro inventado que te traigan de nuevo a nuestro mundo, ese mundo, el nuestro que nadie nunca podrá romper… por mas mala intención existente, por mas intentos realizados… nadie nunca podrá romper…

Hoy no tengo más chance que esperar a la justicia…
Símbolo en el cual creo fervientemente aunque en muchos casos la lupa señale mi clara desventaja. Las frases hechas, la vulnerabilidad de la imagen femenina ante la masculina resalta a veces mucho más que la cruda realidad de tener que hacerme inmune al veneno.

Situaciones adversas si que debo navegar hijo, pero de ninguna manera desmantelan el norte. Ese norte donde padre e hijo deben llegar de una buena vez, mas no para ganar un conflicto ni una guerra en la cual papá ha decidido no participar por considerarla tonta, mas bien en el sentido de llegar a ese punto de partida donde la relación y nuestro vinculo natural se siga desarrollando. Esos momentos donde por la vía de los hechos y no a través de migajas, ambos creceremos juntos sin los perjuicios inválidos que han volcado, no solo encima de mí, sino encima de ambos….

 Poco inteligente y sin sentido ni argumentos…

Pero hijo, nuestro mundo sigue en pie, sembrando raíces mientras dura la espera, mientras el reloj sigue dando vueltas y acrecienta cada vez mas la sensación esa, extraña y variable de positivos y negativos de lo que es extrañar…
Pero hijo, nuestro mundo sigue en pie, amordazando verdades que solo a su tiempo llegaran y preparando los hechos que cada vez nos unirán mas… a pesar de los kilómetros, de los metros y de los minutitos…. Eternos si, pero simplemente minutitos.

Te amo hijo querido y aquí estoy en la espera que es la única arma que he decidido usar…