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sábado, 4 de abril de 2015

Minutitos... largos si, pero solo minutitos...




Querido hijo:

Es larga la espera pero de ninguna manera se bajaran los brazos de papá que te buscan y te extrañan mucho. Bastan pequeñas cositas para saber que tu estas ahí… a unos kilómetros de distancia, a unos pocos metros en la vida y a unos minutitos nomás de un gran reencuentro ya sin trabas, sin presiones, sin cosas negativas. Un juguete, un juego, una corrida, una foto, una sensación, un estimulo, un postre, un viaje imaginario, un cuento escrito y otro inventado que te traigan de nuevo a nuestro mundo, ese mundo, el nuestro que nadie nunca podrá romper… por mas mala intención existente, por mas intentos realizados… nadie nunca podrá romper…

Hoy no tengo más chance que esperar a la justicia…
Símbolo en el cual creo fervientemente aunque en muchos casos la lupa señale mi clara desventaja. Las frases hechas, la vulnerabilidad de la imagen femenina ante la masculina resalta a veces mucho más que la cruda realidad de tener que hacerme inmune al veneno.

Situaciones adversas si que debo navegar hijo, pero de ninguna manera desmantelan el norte. Ese norte donde padre e hijo deben llegar de una buena vez, mas no para ganar un conflicto ni una guerra en la cual papá ha decidido no participar por considerarla tonta, mas bien en el sentido de llegar a ese punto de partida donde la relación y nuestro vinculo natural se siga desarrollando. Esos momentos donde por la vía de los hechos y no a través de migajas, ambos creceremos juntos sin los perjuicios inválidos que han volcado, no solo encima de mí, sino encima de ambos….

 Poco inteligente y sin sentido ni argumentos…

Pero hijo, nuestro mundo sigue en pie, sembrando raíces mientras dura la espera, mientras el reloj sigue dando vueltas y acrecienta cada vez mas la sensación esa, extraña y variable de positivos y negativos de lo que es extrañar…
Pero hijo, nuestro mundo sigue en pie, amordazando verdades que solo a su tiempo llegaran y preparando los hechos que cada vez nos unirán mas… a pesar de los kilómetros, de los metros y de los minutitos…. Eternos si, pero simplemente minutitos.

Te amo hijo querido y aquí estoy en la espera que es la única arma que he decidido usar…

sábado, 25 de octubre de 2014

Mil espadas buscando libertad...

Querido hijo:

No son tiempos sencillos. Demoro en escribirte con letras porque me cuesta sintetizar en palabras escritas lo que te pienso a diario. Desde que bajo de la cama hasta que vuelvo a subir, constantemente veo tus inocentes ojos y esa curiosidad por el extraño mundo que te rodea. Ese mar de dudas sin respuestas que tú tienes en cierta forma lo vivo contigo con tan solo la diferencia de casi 30 años. Tu en tu lugar, yo en el mío que evidentemente es el tuyo también.
El amplio cuarto, a veces frío por tu ausencia, pide a gritos que vuelvas a corretear tras tu batería y mi guitarra para escucharnos desafinar al son de nuestro mundo imaginario pero a su vez fantástico…

Hoy es un día caluroso, de sol, previo a las elecciones nacionales. Sin dudas es el año 2014 y el mes es octubre. Mañana se definirán cosas muy importantes para tus próximos 5 años de vida. Allí se centra mi atención, fundamentalmente por ser un militante a su manera social y orgánicamente político.

Te cuento que hoy te visito tu abuelo Daniel y tu tía Daniela y valla sorpresa… hace ya 12 días que no puedo confirmar certeramente una salida contigo a cualquiera de esos lugares que nos gusta visitar, pero se que el tiempo pasa y en algún momento ya no dependerá nuestra relación de las posibilidades ni de la voluntad de terceros.
Sin embargo, ya caída la noche… recibí una noticia que ha levantado nuevamente el sol sobre mi… una noticia que ha entibiado nuevamente esta jornada de sábado y esa noticia es que has preguntado por mi, me lo dijo tu abuelo, mi padre, ese ser que amo tanto y que tanto ha cuidado de mi tanto como lo hace a su modo contigo.

Me ha dicho que tu le has contado que te llevo a comer simples papas fritas, esas mismas que se transforman en espadas y ambos somos guerreros en una lucha por libertades que trato de inculcarte… y así mientras jugamos en cualquier mesa de cualquier plaza de comida mil espadas quebramos y mil mas volvemos a tomar hasta que llega la maldita hora de llevarte a tu casa…

…Valla que estos días estoy muy sensible. Muchas cosas me están pasando, la única mala es tu ausencia física temporal pero también hubieron muchas de las otras que hacen que se acerque rápido el próximo lunes para volver a intentar verte una vez mas. Cosas lindas como ese cuestionamiento cada vez que suena mi teléfono y me das ordenes que es lo que debo hacer. Hecho concreto que me desconcierta pero que plantea cierto tipo de paralelismo (si lo llevamos a términos literarios) con nuestra situación. Sea como sea solo tu y yo entenderemos eso.
 A veces, cuando me siento abatido, cansado y sin ánimo de volver a la pelea, algo aparece para decirme que debo dejar siempre un poco mas en mi tarea concreta.
Referente a ti, sin importar ya el precio material y moral, es ser un padre presente. Y sin dudas allí estoy cumpliendo mi tarea, aunque pongan infinidad de piedras en mi camino, pero no hay chance de que deje de intentarlo. Bajo ningún concepto, dejare de intentarlo aunque deba dejar la vida que me queda por un tiempo más contigo…

Hijo mío… único brillito en mis noches obscuras… ya llegara nuestro tiempo, ese que no nos traerá preocupaciones sino bienestar. El tiempo conspira contra las malas situaciones mientras prepara respuestas que nos ira planteando al mismo tiempo que desafíos. Ya no me asusto mas, vivo intensamente lo que necesito vivir… he vuelto en muchos aspectos a ser yo… he vuelto a pararme en la primer línea de fuego. No estoy dispuesto a sacar fusiles… hoy es tiempo de jazmines y de rosas, de soles brillantes y de lunas llenas, de hacer crecer esas alas que te puse y que solo aumentan su tamaño cuando estamos juntos… y esa historia no va a terminar, porque lo que nos une, no es estar 24 horas juntos, lo que nos une es que nos bastan 5 minutos para dejar cosas imborrables en nuestras memorias y corazones que equivalen a mucho mas de 24 horas vacías.

Entonces hijo mío, como te he dicho mil veces…
Nuestro tiempo llegara…
Nuestro tiempo nos traerá solo primaveras…
Nuestro tiempo real avanza hacia nosotros y no habrá cristiana ni fascista que lo pueda detener…

Te amo hijo…
Eternamente tuyo…
Tu padre.


lunes, 12 de mayo de 2014

Las galletas de la fortuna

Querido hijo:

Malditas gotas en este dia de lluvia!!! Desenlace conocido pero aunque no deceado es correcto.

El otro dia sucedio algo que era previsible y que temia que pasara aunque tal vez tambien lo deceaba.

Fui por ti al jardin y me pediste ir al parque a jugar a la pelota. Pues para alli partimos, al parque, a esos caminitos que conoces y que todos derivan en alguna estatua que tu siempre sabes encontrar. La principal en la ida, esa carreta enorme jalada por buelles de gran porte que demuestran una potencia que hace brillar tus ojitos y alli te sientas a mirarla y comer galletitas.
Extraño me parecio que no terminaste con las que te di y me pediste que guardara dos en el bolsillo de la campera pero asi lo hize. Inmediatamente abriste "la mochila de papa" en busca de la pelota de las estrellas que te dejaron los reyes y alli mismo la hechaste a rodar con rumbo a la mini canchita que hay en el parque de diversiones del parque de los aliados detras de los juegos mecanicos. Entramos a la cancha mientras el sol amenazaba con retirarse. Odioso astro rey que lentamente nos limitaba el tiempo juntos, pero dentro de la cancha comenzo nuestro partido y ya nada importaba, ni el publico que comia hamburguesas en el puesto de comidas ni los otros niños que se hamacaban en el costado de la cancha, tampoco el ruido de los juegos mecanicos que coreaban nuestros nombres en nuestro unico y particular mundo.
Cerca de 40 minutos estuvimos viendo el balon rodar y haciendo los mas fantasticos goles de la historia de este gran deporte.
Era necesario golear al adversario que no se presento, sumamente necesario porque con cada gol que haciamos el festejo era un abrazo sonrientes ambos.
Llegado el momento del pitazo final comenzamos a retirarnos triunfantes como si fuesemos los campeones del mundo al mismo tiempo que el sol apagaba por completo las luces de nuestro estadio.

Comenzaste a señalarme raramente el camino que ya conoces de salida del parque; ese que desemboca directo al monumento a la maestra, esa señora enorme de piedra con los brazos extendidos lateralmente la cual te genera un temor especial ya que quieres pasar por delante de ella para esconderte en mis brazos, y ese camino de salida ya me lo hiciste habitual. Aun asi es una caminata de 100 metros en brazos mientras tapas tus ojitos con mi cuello y me abrazas fuerte hasta que te doy el aviso que la estatua se acosto a dormir.

Luego mientras intentabamos cruzar la calle en busca de un taxi, intentabas parar a todos los omnibus que sabes que son sinonimo de ir a la casa de papa pero tambien estoy seguro que ambos sabiamos que ese no podia ser nuestro destino ese dia.
Ya en la parada de taxis me decias que querias volver a la cancha y me sacaste las galletas del bolsillo. Entendi que no querias irte y comenzaron en chocar las cosas que deceaba hacer con las que debo hacer para evitar todo problema posible y poder juntarnos pronto. Ya en el taxi, volviste a pedirme que guardara las galletas y afirmabas sin sentido que nunca mas querias volver al bar donde comemos siempre mientras me abrazabas mas fuerte de lo normal. Cada vez me resultaba todo mas extraño no entendia pero disfrutaba mucho de tus abrazos incapaces de sostener un almohadon de plumas pero capaces de destrozar todos los huesos de tu padre... son hermosos...

Y la historia acababa de comenzar... paso lo inevitablemente pasaria en algun momento...
Pedirias irte conmigo por primera vez...

Gritabas de una forma que jamas habia visto a todos que se alejaran mientras apretabas cada vez mas fuerte mi cuello. Tu madre no estaba y no pude dejarte con tus abuelos maternos. Tuve que esperar contigo el regreso de tu madre...

Valla situacion incomoda esta vez para papa, cerca de media hora estuvimos abrazados esperando que ella llegara y escuchandote decirme que querias venir a la casa de papa a jugar a la pelota. Temia sinceramente por lo que pasaria cuando ella llegara. Es algo que se que no entenderia pero todo resulto bastante bien. Cuando ella llego te agarro y lentamente tu malestar fue descendiendo hasta que pude irme.

Fue todo muy raro pero aunque no me gusta verte llorar tenia la sensacion hermosa de que tu tambien deceas estar conmigo.

Al ver tu que yo me iba, viniste solito a darme un beso de despedida, me miraste y volviste a tomar las galletas del bolsillo y tras posterior abrazo diste media vuelta y digamos que llegaste a tu casa.

Que fortuna hijito mio, que fortuna trageron esas dos galletitas!!!!!....

jueves, 1 de mayo de 2014

Producir, producir.... Sonrisas....

Amado hijo:

Ha pasado ya un nuevo primero de mayo. Dia de los trabajadores. Una gran jornada para esta hermosa clase que me ha tocado en la vida. Un gran acto donde he notado que el trabajo hacia una sociedad mas justa avanza de una forma u otra. Dentro de varios años tendras la capacidad de entender este mundo loco donde lo acertado no es lo que siempre se hace y donde aunque las cosas parezcan claras y notorias no siempre son contempladas. No me siento ante dios a pedirle que te ampare, simplemente intento dar pelea a las situaciones injustas que hacen las cosas dificiles y fuera del marco donde todo deberia transcurrir con alegria y bienestar, tanto personal como colectivo.

Mañana sera un nuevo gran dia para mi. Te ire a buscar para almorzar y llevarte el jardin. Siento aire fresco cuando puedo tener algun tipo de actividad contigo, sin importar lo que sea.

Es como un dia de fiesta que no quiero faltar nunca y por la que no me interesa rebajarme por una invitacion...

Iremos al bar donde te gusta jugar y las que atienden al publico juegan contigo y siempre te regalan un alfajor... aun no sabemos sus nombres pero ya en algun momento les preguntaremos.

Tu mirada por la ventana y tus preguntas curiosas seran los elementos con los que tendremos que divertirnos mañana. Seguramente lleve el puzle que te gusta y jugaremos a armarlo mientras comemos.

Me siento feliz y me emociona tanto saber que faltan algunas horas para pasar por ti que se me va el sueño.

El trabajo... el trabajo de generarte las emociones suficientes como para que en cada reencuentro comienze con tu sonrisa es abismal y enorme. Estrategia, sintesis, lucha, impronta, reveces, y muchos mas conceptos son elementos comunes para lograr que al verme te alegres. Aun no he fallado y es el unico trabajo que me interesa planificar para que no decaiga la produccion de sonrisas que me propongo fabricar.

El trabajo hijo mio, el trabajo te intentare mostrar, a su tiempo, conciente, con idea de donde viene tu padre y hacia donde ha elegido dirigirse en la vida. El desclase como traba, la utopia como objetivo, el sueño unico ya de que tengas un pais para ti mucho mejor de lo que yo lo encontre.

A caminar hijito mio, a caminar que el tiempo corre...
Tu no!!!!!!, el tiempo cachorro... el tiempo....